Tengo pendiente más de una entrada, pero es que me lío, me lío… y nunca me pongo a escribir!! Por ahora, una cosa surrealista que me pasó el sábado pasado (10 de Diciembre) por la tarde.

Situación: estoy viendo un bodrio de serie, Alerta Cobra. Por qué? Salva me había llamado para contarme que en esa serie había un coche dirigiéndose… a Aquisgrán!! Total, que me puse a verla (descubriendo que, efectivamente, es malísima!). El episodio se llamaba “Carrera infernal en la A-4” (la A-4 es una autopista alemana que une Colonia y Aachen), e iba de un coche donde van una tía (que es la que conduce), su sobrino (un bebé), un ejecutivo (que no sé qué pintaba, la verdad) y un ciclista que han recogido y que luego resulta que es poli (de la policía de carreteras, en la que se centra la serie). De repente se queda atascado el acelerador, no pueden frenar ni hacer nada para parar el coche y van por la autopista a 170km/h con el depósito de gasolina lleno… Ya veis la calidad de la serie, no? Yo que tenía ganas de ver Aachen por la tele! Pasaron por allí, pero a toda pastilla y apenas me dio tiempo de ver alguna Sparkasse (bueno, también uno de los típicos radares, que le hizo la fotillo de rigor a la conductora, yendo a 170km/h por el ring, normal que se la hagan no?). Por cierto, que además de malo, el capítulo tenía un fallo de guión preocupante. A ver, van por la A-4 desde Colonia hacia Aachen. Cuando la policía de carreteras se da cuenta de que no pueden frenar desalojan la autopista para que puedan seguir tirando hasta que se les acabe la gasolina. Antes de llegar a Aachen se ve que hay una curva de la muerte en la autopista, así que se les ocurre hacer cruzar el coche por el medio de la ciudad (por uno de los rings, que son calles bastante anchas). Cuando superan esa prueba, siguen por otra autopista hacia no sé qué otra ciudad, pero… si cogéis un mapa de Alemania, veréis que si vas de Colonia a Aachen y sigues recto… te vas a Holanda o Bélgica!! No hay más Alemania!!

La situación no tiene nada que ver con el tema, pero ya me conocéis :P. Bueno, sí que tiene que ver en el sentido que una visita inesperada hizo que me perdiera un buen trozo de esta apasionante serie. La visita sí que tiene que ver con el tema 😉

Llaman a la puerta. Un comercial de Ono (la empresa antes conocida como Auna, el lector más avispado quizás extraiga alguna conclusión de esta gratuita aclaración ;)). Este verano estuvieron de obras en mi calle, han traído la fibra óptica hasta aquí. Y ahora van por las casas ofreciendo el servicio. En este caso el comercial es un chico joven que va de simpático. Me intenta vender la moto (cómo no): pack de llamadas nacionales gratuitas, Internet 1 Mega y Televisión ONO por 50€ (+IVA). Le digo que tenemos ADSL (+llamadas gratis), y que nos va bastante bien, por menos pasta. Me dice, primero que la tecnología de fibra óptica es mucho mejor que la del teléfono convencional (no lo negaremos), y segundo que ellos además de Internet nos dan TV. Para qué quiero yo más canales si no veo los que ya tengo? Entonces replica que hay otra oferta sin TV y con 2 Megas en lugar de uno, por el mismo precio. Bueno, si se tratara de cantidad ya me habría cambiado a Jazztel, que me dan 20 Megas, pero se trata de que lo que tengo me va bien y más vale malo conocido…

El tío ve que por este camino no llegará a ningún lado y vuelve al argumento de la tecnología, haciendo lo típico que hacen los comerciales (espero que no se me enfade ninguno del gremio por generalizar :P) que es suponer que el oyente no tiene ni puñetera idea de lo que le estás hablando y que se va a creer lo que le cuentes, incluso si te dice que la fibra óptica es tal maravilla que hasta te plancha la ropa! Hasta que suelta la frase mágica: “Mira, yo soy Ingeniero de Telecomunicaciones y…”

En mi interior suena la alarma de las Tacañonas. Se lo tuve que decir: “Pues mira, somos colegas”. El tío alucina aspirinas, claro, y pregunta “en serio?” Cuatro intercambios de tonterias después, suelta la frase que lo acaba de sentenciar a llevarse la Ruperta (es decir, irse con las manos vacías): “Bueno, yo en realidad no acabé la carrera, es que era muy difícil. Siempre digo que soy ingeniero porque, verás, lo dejé después de tres años, y en tres años ya ves un poco de qué va, no?”. Acabáramos! Ahora me pregunto por qué seguí yo estudiando dos años más, si con tres ya tenía de sobra!! Y cabe aclarar otra cosa: 3 años != 3 cursos!! Que si lo dejó fue porque muy bien no le iba!! Entonces me pregunta que si yo he acabado, le digo que sí, y suelta: “Es que las tías sois más listas” Peloteo… por aquí vas mal, chaval!! Al final consigo quitármelo de encima, no sin que él me repita las bondades de su servicio y me dé un folleto de ofertas con su número de teléfono.

Cierro la puerta y me vuelvo a ver la bodrio-serie. Me miro el folleto con un poco de atención (es decir, la letra pequeña): al pack de tele hay que sumarle el alquiler del descodificador (unos 7€); la conexión a Internet, tanto la de 1 Mega como la de 2 Megas, tienen una subida de 300kbps. A ver cómo me explico: para navegar, me sobra con el Mega que tengo. Y todavía no hay servicios que me pidan más ancho de banda. Si quiero más velocidad es, para qué engañarnos, para el P2P. Pero de qué me sirve aumentar la velocidad de bajada si la de subida es una mierda? Es decir, para el P2P me interesa una conexión lo más simétrica posible… Vaya rollo.

Pero la historia no acaba aquí, nooo!! Miércoles 14 de Diciembre al mediodía. Estoy comiendo tranquila en mi casa viendo Sexo en Nueva York cuando otra visita inesperada me interrumpe. Otro comercial de Ono. Empieza mal: “Oye, llevamos buscándote varios días y nunca te encontramos en casa!!” Vamos, como si mi principal ocupación fuera esperar a que vinieran comerciales de Ono a mi casa!! Le contesto que en realidad ya hablé con un comercial, pero él hace oídos sordos y empieza a soltarme el rollo típico. Que no, que ya me lo sé!!

– Y bueno, teníais pensado cambiar a Ono? Lo digo porque este viernes empezaremos a hacer las instalaciones en este edificio y sería conveniente que se hicieran todas a la vez.
– Pues no.

Clar i català

– Y por qué?
– Pues porque estoy contenta con mi conexión y ya tendré tiempo de cambiar si quiero. Además, me dais la misma velocidad pero más caro.
– Qué tienes, ADSL?
– Sí.
– Es que mira, la tecnología es diferente. El ADSL va por el par de cobre normal, el de teléfono, y es una tecnología muy obsoleta, en cambio la fibra óptica es mejor, bla bla bla.

Me están entrando ganas de decirle que soy Teleco y que se ahorre la charla, pero Carrie me está esperando en el vídeo y no tengo ganas de otra conversación estúpida. Pero ahora viene la bomba, que es la patada al Campillo que da en la siguiente frase:

– Pero a ver, el Mega que tú tienes en tu ADSL no es el mismo Mega que te da Ono. El de Ono es más rápido.

A ver pardillo, que un Mega es un Mega, aquí y en Marte. Esto no se lo paso:

– Perdona, un Mega es un Mega, en cuestión de velocidad están empatados 😛
– No no, pero piensa que la tecnología es mejor. El par de cobre sólo acepta hasta 45 Megas, no da más, en cambio con la fibra se pueden obtener velocidades más altas.

Nota para los profanos: es cierto que el cable telefónico convencional tiene un límite tecnológico, me suena que los 45 Megas es correcto, pero… si mi compañía (y la suya) me está dando 1 Mega, con el par de cobre me sobra capacidad!! Un símil: el cable de teléfono es un tubo de 45cm de diámetro, el de Ono tiene 2 metros (mucho más ancho). Las dos compañías me ofrecen un hilillo de 1cm para pasarlo por el tubo. Pasará por ambos no? Vamos, que este hombre mezcla la velocidad con el tocino.

Decido dejarlo por imposible, porque si no sabe lo que dice, tampoco no sacaré nada de rebatirle. Y además, Carrie sigue en pausa. Así que adiós, a engañar a otro eh? Y no, no me dejes ningún folleto que no quiero hacer la colección.

Digues la teva!

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