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Ayer hubo quedada con los de la universidad. En realidad sólo fuimos Jordi, Alberto y yo, ya que Prati sigue en Madrid en un curso de formación (lleva ya 2 meses!), y Duke últimamente hace méritos por entrar en el grupo de los que dicen que vienen pero al final se rajan (de hecho ayer declaramos que oficialmente está en ese grupo).

Estuvo muy bien, en el Origginals como siempre, y mira que los tres vivimos hacia la zona norte de Barcelona y nos pilla más bien lejos, pero es lo que tiene la costumbre, que aunque Duke no venga (a él le pilla muy cerca de casa, siempre viene caminando) seguimos yendo a su zona. Jordi propuso quedar donde nos fuera mejor a los tres, pero nadie propuso ningún sitio y acabamos donde siempre.

Pero Jordi lo intentó. Buscar un sitio alternativo, digo. Estuvo googleando y le dio por buscar Origginals (aunque no creo que buscar el nombre del bar donde vamos siempre te lleve a un bar alternativo, pero bueno). Y adivina qué sale en segunda posición! Inciso: yo nunca les había comentado que tenía un blog, no me escondo de ello porque sí les he pasado links de Flickr y en mi perfil está la URL, pero no lo había dicho explícitamente (básicamente por pudor; de hecho a Salva tardé casi un año en decírselo!). Fin del inciso. El chico, al ver el título en inglés, iba a pasar del link, pero vio “Prati” en el snippet y flipó, le dio al link, vio “Duke” y acabó de flipar (porque si ves Alberto o Jordi, puede ser cualquiera, pero Prati y Duke… son los nuestros!).

Cronológicamente esto sucedió primero, pero no me lo explicó hasta ayer. Y es que la primera noticia que tuve de este descubrimiento fue el miércoles, que llegué a casa y me encuentro un mail de un comentario de un tal Jordi que me habla con una familiaridad… Yo también me quedé pasmada.

Pues nada, ahora toca repasar el blog y eliminar todas las entradas en las que me meto con ellos XD. Por cierto, no sé cómo salió en la conversación mi amigo el presidente de mi tribunal, y Alberto me preguntó, en broma, si había rajado de él en el blog. Claro, aquí está 😉

Hace ya dos meses que empezamos a planear una cena de navidad entre los amigos de la universidad. Después de un ir y venir de mails en el que no participé, la persona que había propuesto la cena inicialmente envió un mail sin contenido y cuyo subject rezaba “27 de enero, no vale decir que no”.

Se acerca la fecha y nadie dice nada. Se les olvidará? Yo (quizás soy un poco retorcida) no pienso hacer nada para recordárselo. Empieza la semana del día D, y quién reaviva los mails? Prati. El buenazo de Prati. Yo contesto que estoy enferma (otra vez, segundo resfriado del año :S) pero que intentaré ir, algunos contestan que van, otros contestan que no pueden (esto es lo mejor, después de tanto planificar el día resulta que al final no pueden!)… y quién no contesta? Efectivamente, ironías de la vida, la persona que no ha dado señales de vida en toda la semana es la que empezó todo esto (no en vano, ya dije que era del tipo de personas que no se dignan ni a responder los mails).

No pensaba ir, pero al final me animé. Y la verdad es que estuvo bastante bien. La instigadora sí que vino finalmente (trabaja en Madrid, y Prati ha estado estas semanas en un curso allí, así que algún día quedaron y le dijo que sí vendría, pero contestar un mail es mucho esfuerzo). Quedamos en la Fnac del Triangle (Plaça Catalunya), y cuando estuvimos todos (uno llegó media hora tarde) nos fuimos… al Gòtic! No, no teníamos ningún sitio reservado (todos confiaban en lo fácil que sería para 8 personas encontrar sitio un sábado en Barcelona… y yo ya dije que no pensaba mover un dedo para reservar). Todos los bares de tapas estaban llenísimos (eran más de las 22h)… y al final la instigadora encontró un sitio italiano que estuvo bastante bien. Aunque el camarero era bastante estúpido, cuando nos tomaba nota preguntó por las bebidas, pedimos agua, se piró sin dejarnos decidir si queríamos vino o no… y nos trajo una botella de 50cl. Para todos.

En fin, muchas risas, bastante revival, Xavi en su estilo (el día que no me diga “Qué te pasa, Cristina, estás muy seria” a la que me quede un milisegundo callada, me preocuparé), Prati en el suyo (en el bar donde estuvimos luego, tenían puesta laSexta, con un programa erótico que presenta Josep Tomàs, y el que llegó tarde al principio estaba en plan “mira, mira!”… y un cuarto de hora más tarde, cuando ya hablábamos de otras cosas, Prati salta “mirad lo que hacen en la tele!”… I’m a Prati Boy, in a Prati Wooooorld!)… Muy divertido.

No es como cuando íbamos a la universidad, pero de vez en cuando quedo con mis antiguos compañeros… los Pochamen, básicamente. De vez en cuando se reactivan los mails y durante unos días decidimos cuándo quedamos (gmail tiene muchísimas cosas buenas, pero para mí la mejor es la capacidad de agrupar mails en conversaciones, en este tipo de intercambio de mails cortos y rápidos es la clave), la cuestión es decidir un día, porque la hora y el lugar suelen ser los mismos: 20:30h en el Origginals (lo importante es no quedar cuando haya partido). La lista de destinatarios del mail varía según quién inicie la cadena, poniendo a más o menos gente (a parte de Prati que se inventa las direcciones, normalmente nos damos cuenta al responder y recibir el error de envío, pero si, como pasó la última vez, se inventa una dirección… que existe, resulta que tenemos a un chaval que se llama como un amigo nuestro que flipa con mails de desconocidos), y es que hay 4 tipos de personas: las que no se dignan ni a responder los mails, la que los responden con chorradas y no se pronuncian sobre si vendrán o no (suele ser que no), las que siempre dicen que vendrán pero al final se rajan (hola Xavi!), y los que proponemos días y al final vamos. El último grupo suele estar compuesto por Jordi, Prati, yo, y a veces Duke o Alberto.

A lo mejor resulta raro que quedemos para tomar algo entre semana y jugar al trivial o a la pocha, pero no hagamos cenas ni salgamos juntos los fines de semana. En cuanto a lo de salir, a mí me encanta ir a un bar, charlar tranquilamente, emborracharme si es preciso, pero no me gusta ir de discotecas. No he encontrado todavía una discoteca donde me guste la música que ponen, y desde que volví de Aachen y me mareé un par de veces yendo por Mataró, me da un poco de pánico. Y en cuanto a lo de las cenas, pues durante un tiempo yo era de las impulsoras de este tipo de eventos. Pero los 4 tipos de personas también aplican en el terreno de las cenas de restaurante, y dado que da algo más de trabajo (por lo menos hay que buscar un sitio y reservar), me cansé de ir detrás de la gente para que como mínimo respondieran a los mails. Lo del Origginals es fácil, se lanza el mail, se propone un día, vamos, pedimos una hamburguesa completa y unas bravas, y nos ponemos al día de nuestras vidas.

Por eso me sorprende que una de las personas del primer tipo, ahora proponga una cena de navidad. Desde luego, como he ido haciendo últimamente, pasaré del tema, a mí que me digan un día y una hora y ya veré si voy. Me alegra que, por lo menos, las personas con las que tengo más confianza y mayor amistad pertenecen al último grupo.

Ayer hubo quedada con los Pochamen. Bueno, Duke no vino (hoy tenía un examen, está haciendo el doctorado), pero Alberto sí. Nota mental: no volver a quedar cuando haya partido de fúngol. Llegué al Origginals y estaba a petar, Alberto y Prati ya estaban allí, en una mesa minúscula cerca de la puerta. Poco después llegó Jordi, y pedimos la cena (el menú de siempre, bocata + bravas). Fue agobiante, teníamos un altavoz justo encima y ni siquiera bajaron el volumen en el descanso, así que la conversación fue tipo discoteca: gritando y sin enterarte de lo que decía el que estaba justo enfrente tuyo. Tampoco jugamos a nada (y a mí que me apetecía un Mus!), porque Alberto tenía que irse sobre las 22:30h, y a esa hora nos fuimos todos. Pero me dio tiempo a evangelizar sobre Galactica (sí, ya sé, tengo pendiente hablar sobre la primera temporada… al final hablaré sobre las dos primeras, porque mañana nos espera a Salva y a mí otra maratón). Alberto también nos recomendó una serie: The IT Crowd. Os suena? 😛 Por cierto, ya queda menos para la segunda temporada!!

Hace dos años, Jordi estaba conmigo de becario en Sony (ay, aquellos tiempos en que me aburría y me dio por hacerme un blog…), de hecho cuando yo volví de Aachen él llevaba ya un año y fue quien me dijo que buscaban a alguien, y yo, por no entrar en el mundo de la consultoría, pues probé. En marzo de 2005 empezó a trabajar en DMR, luego ha tenido otros trabajos… y hace un mes que vuelve a estar en Sony, esta vez como trabajador (han contratado a varios ex-becarios de su departamento… yo estaba en otro :P).

El caso es que ayer llega, le pregunto qué tal por Sony, y me dice que le han dado recuerdos para mí. La conversación fue talqueasín:

[Jordi] Me han dado recuerdos para ti.
[Cris] Ah, sí? Quién? [pensando que será mi ex-jefe]
– Raúl.
[El becario que le sustituyó, con quien yo coincidí un par de meses, y que ahora también trabaja en Sony, se llama Raúl] El becario?
– Raúl D. [apellido]
[Searching database… item found: trabajador de Philips Aachen!] Jorl!

Qué gracia me hacen estas coincidencias, y es que siempre lo digo, el mundo es un pañuelo y te vas reencontrando a la gente en diferentes sitios. A Raúl, además, ya lo reencontré hace año y pico. Pero recapitulemos. Raúl trabajaba en Philips en la época que yo hice el proyecto. A diferencia de la mayoría de españoles (trabajadores y proyectistas), que estaban en el departamento de Connectivity Systems, él estaba en Electronic Module, como yo. Cuando empecé en Sony, iba hasta allí con Jordi en su coche, pero cuando él se fue a DMR, me tocaba pillar el tren (uno cada dos horas, viva Renfe!). Y un día, volviendo de allí, en la estación donde me bajaba, veo en el andén un tío abriendo una bicicleta plegable, era Raúl. Yo no sabía que había vuelto, así que me sorprendió mucho. Él trabajaba en Terrassa, así que nos volvimos a encontrar algunas veces más (Sony está un poco más lejos que Terrassa).

Pues por lo visto, ahora Raúl y Jordi comparten coche (viven relativamente cerca), y ún día volviendo, tuvieron la siguiente conversación (esto es como el juego del teléfono, Jordi me lo explicó a mí de una manera y yo lo explico como lo recuerdo… así que no es literal):

[Jordi] Y dónde trabajabas antes?
[Raúl] En Alemania.
– Dónde, de Alemania?
– Cerca de Colonia.
– Aachen?
– Sí, cómo lo sabes?
– Tengo una amiga que hizo el proyecto allí.
– Cómo se llama?
– Cristina.
– Ostia, la novia de Salva!

No es la única casualidad que se ha dado respecto a antiguos compañeros de Kartoffelnlandia. Una relativamente normal es que otro de los trabajadores de Philips, que también ha vuelto, ha acabado trabajando en la universidad, en el departamento donde está Duke. Pero hay otra que tiene algo más de extraordinario. Hace unos años que Silvia (una amiga mía, la única que vino a visitarme cuando estuve en Aachen, por lo que conoce a algunos de mis compañeros aachenianos) toma clases de alemán en la Escuela Oficial (me avergüenza decir que sabe más que yo), y un día, también me vino con recuerdos de alguien… Por lo visto en clase les habían preguntado si habían estado en Alemania, Silvia contestó que sí, que en un pueblecito de la Nordrhein-Westfalen… y un compañero dijo que qué casualidad, que él estuvo trabajando allí. Precisamente ellos dos no se conocían, aunque por los pelos. Normalmente no salíamos con los trabajadores de Philips, pero en la semana que estuvo Silvia allí, se celebró la fiesta de despedida de Salva, y se apuntaron muchos de ellos… pero el que va a alemán con ella, no.

Actualizado 24.11.06, 0:19h: me voy a dar una vuelta por Alesti antes de irme a dormir y veo que Salva también se ha puesto nostálgico. Qué casualidad! (yo también tengo un momento duda cuando veo un bus 7)

Por otro lado, parece que este año el día de los inocentes se ha adelantado. O no.

Lo reconozco: como buena geek, soy bastante asocial. Por ejemplo, en el transporte público, prefiero ir con mi iPod y leyendo un libro o el periódico (o haciendo Sudokus, aunque ahora los tengo un pelín abandonados), que ir charlando con alguien. Muchas veces intento concentrarme en el libro y no mirar a mi alrededor, para evitar avistamientos (a eso también ayuda mi miopía :P).

Si coincido en el metro con un amigo o amiga, no es un gran problema (excepto si me quedo en un punto interesante del libro o la canción que está sonando en el iPod me encanta… cosa que sucede con frecuencia, jeje), porque para algo somos amigos, y tenemos temas de que hablar. Tampoco son un problema el resto de desconocidos que cada día viajan conmigo en el vagón (que son unos cuantos, en modo lata-de-sardinas :S), porque no me veo obligada a entablar conversación con ellos. Pero… y los grados intermedios de conocimiento?

Tenemos al excompañero del colegio o instituto. Si en su momento fuimos amigos, la conversación está más o menos solucionada, consiste en ponerse al día de nuestras vidas… a los 10 segundos de despedirnos habremos olvidado la historia del otro, pero así tendremos conversación para el próximo encuentro!

Si era ese alumno con el que nunca coincidí en clase, ése que estaba en una onda diferente y con el que apenas había cruzado dos frases, intento hacer el típico gesto de saludo con la cabeza y seguir a lo mío. Normalmente funciona, pero como el sujeto sea el típico extrovertido, ya lo tienes enganchado. Lo cual es un rollo por dejar de leer y escuchar música, pero por lo menos no tengo que preocuparme de la conversación, porque ya la lleva el otro.

Después tenemos al vecino. Ésta es una clase muy complicada, porque no sólo nos bajamos en la misma parada (hablamos de cuando vuelvo a casa), sino porque vamos exactamente (salvo por la parada del ascensor, y a veces incluso eso) al mismo sitio! Yo no conozco a mis vecinos más que de vista, de la mayoría no sé ni en qué piso viven, y la conversación de ascensor es perfecta para el corto trayecto del ascensor, pero no puedes dilatarla durante X paradas de metro y 5 minutos de camino hacia casa. Lo peor de todo es que si te encuentras a un vecino volviendo de trabajar, es muy probable que él también venga de trabajar… y ya tienes la maldición del vecino cada día. Actualmente sufro de este mal, hay una mujer, vecina de la otra escalera de mi portal, que cada día coge el mismo metro que yo. Un día me pilló desprevenida (suelo hacerme la despistada con esta especie… bueno en realidad me hago la despistada con quien puedo) y me dio palique (el menor de los males, pues sólo tienes que dejarla hablar y fingir que escuchas con atención), pero desde entonces la tengo controlada para evitarla. De momento, con éxito.

Y finalmente tenemos al compañero de trabajo, que también tiene diversas variantes. Cuando eres el nuevo, coincidir con un compañero en el metro es horrible (sobre todo si el compañero no es nuevo, porque estás en inferioridad de condiciones). Coincidir con un grupo de compañeros es peor. A mí me pasó el primer día en mi empresa actual (que por cierto, ayer hizo 3 meses que trabajo allí), a todo el mundo le dio por coger el tren (gente que normalmente iba en coche), yo no me sabía ni los nombres y ellos hablaban y yo no me enteraba de nada. Afortunadamente no es lo normal, y hasta hace poco coincidía sólo con Cris, con la que tengo algo más de confianza.

Otro caso peliagudo es cuando ya no eres nuevo, pero coincides con uno que sí lo es (o sea el caso contrario). Tú no le conoces; él no te conoce; a veces él no sabe qué haces tú en la empresa o cuánto llevas (puede pensar que eres veterana pero apenas llevas dos meses más que él). Pero bueno, aquí tienes el poder, puesto que será el nuevo el que hará preguntas e iniciará la conversación (o no… ver siguiente caso).

Pero lo peor que te puede pasar es que ese nuevo sea un tío rarito. Un tío que no habla, que cuando le haces las típicas preguntas del manual de conversación fácil te contesta con monosílabos (saltándose el manual!), que cuando vas en grupo caminando y él se acerca no dice ni hola (simplemente se añade al grupo)… Creedme, esa especie existe. Yo estoy sufriendo un ejemplar. Además es un caso grave, porque coincidimos en todo el trayecto de tren y de metro (él va unas paradas más allá). En el tren suele ir más gente, pero luego en el metro vamos solos (a veces Cris tiene alemán y coge otra línea de metro, a veces coge otro tren para luego ir a piscina, y a veces, como hoy, se escaquea vilmente y en el último momento decide coger el otro tren porque sí… Cris mala!). Hoy he descubierto que es posible hacer un trayecto de 10 paradas de metro sólo diciendo “bueno, hasta mañana” al final.

Y sólo llevo dos días. Alguien tiene alguna idea para evitar esta tortura? El lunes me libré porque tenía que entrar en la Fnac, pero (por mucho que me guste) no puedo ir cada día… no? Asociales del mundo, venid a mí!!

No soy muy amiga de los animales… Bichos aparte (me dan asco todos los insectos, y la mayoría me dan miedo, pero las abejas me dan pánico!), no soy de las que se pone a jugar con los perros, por ejemplo, y no quisiera tener ningún animal en casa (afortunadamente, en mi casa sólo entraron peces durante un tiempo, hasta que mis padres se cansaron de que se murieran y quitaron la pecera).

El otro día, mientras editábamos el vídeo de Laura, entró el gato de Mery en la habitación, y se estuvo un rato por ahí merodeando. Al final por lo visto le gustó mi regazo… la única a la que no le gustan los animales y se tiró ahí buena parte de la mañana! Cuando me fui a comer tuve que pasar por el celo (o sea Mery me pasó un trozo de celo por las piernas para quitarme los pelos que se habían quedado enganchados en los pantalones)… por la tarde ya no le dejé subirse.

Mi último descubrimiento musical (bueno, lo descubrí hace tiempo cuando buscaba información sobre el concierto de la Mercè, pero hasta ayer no me lo miré) han sido algunas colaboraciones de M Clan, y Carlos Tarque (el cantante) con otros grupos. Algunas ya las conocía, y en el hilo se mezclan colaboraciones con versiones (míticas las de los discos de El Jueves… si es que me encantan las versiones, y M Clan son geniales versionando… incluso los mismos M Clan actúan bajo otro nombre, The Rollers creo, por garitos, versionando canciones… y voy a cerrar el paréntesis ya, vale?), pero he descubierto un par de perlas geniales.

La mejor? Animales, con Pereza (otros que también tocaron en el dichoso concierto… pero yo ya no estaba ahí… afortunadamente!). Llevo todo el día escuchándola en mi cabeza… y no me canso! De hecho también he visto que Ariel Rot colabora con una canción en el disco (Los Amigos de los Animales… de dónde creíais que venía el título del post? Es un recopilatorio cantado con diferentes artistas), así que voy a buscar el álbum a ver qué tal.

Por cierto, hablando de buscar-en-cursiva (guiño). El viernes estábamos Salva y yo en el Starbucks de Glòries, y me habló del trailer de la nueva peli de Tarantino, nos pusimos a hablar de sus películas (a mí me encantó Kill Bill, a él no le gustó nada), que está pirado y tal, a Salva le encanta Pulp Fiction pero yo sólo la he visto una vez hace tiempo y sin hacerle mucho caso (aquello que ponían la peli en la tele y mientras la veía hacía otras cosas), así que no me acuerdo de prácticamente nada, y yo me acordé de Four Rooms, genial película de la que Tarantino dirigió un capítulo, que Salva no ha visto… así que pensamos, nos las compramos? Entramos al Carrefour, fuimos a la sección de DVDs, intentamos (en vano) encontrar algún patrón en un lugar en el que en la sección de acción puedes encontrarte un pack de Los Serrano, al final le pregunté a un empleado que vi por ahí, me dijo que no las tenían, que para esas cosas mejor que fuera a la FNAC (literal).

Total, que hoy me he pasado por la FNAC, he preguntado… y me han dicho que ambas están descatalogadas! Menuda invitación a buscarla por otros medios (aka buscar-en-cursiva)!!

Y una última cosa en este post tan heterogéneo: en el post del foro de M Clan hay un mensaje de un tío que afirma que el que cantaba I will Survive en la campaña de Movistar del 99 era Tarque (en un cover de Cake)… A ver, I will Survive es una de mis canciones favoritas, yo descubrí a Cake en esa campaña, recuerdo que una amiga me dejó Fashion Nugget y me la grabé… en cassette! No lo puedo afirmar con rotundidad, pero creo que el que cantaba era el de Cake (aunque yo entonces no conocía a los M Clan, la voz de Tarque es bastante característica, me hubiera dado cuenta si la voz del anuncio y la del CD hubieran sido diferentes… no?). Alguien lo puede afirmar o negar? Como dice el tío del post, desempolvad los VHS viejos y tragaos los anuncios! (yo es que grababa las pelis directamente sin anuncios)

Ahir vam fer una jornada trivialera al Origginals (que per cert vaig descobrir que s’escriu així, amb dos g’s :S), ja feia bastant de l’última!

Vam quedar a les 20:30h, vam sopar i després vam jugar al Trivial. Aquesta vegada érem 6: Duke, Alberto, Jordi, Prati, Natàlia (la nòvia del Duke) i jo. La partida va durar poc perquè el grup dels nois (Duke, Alberto i Jordi) van tenir moltíssima sort amb les preguntes i de seguida van arreplegar els quesitos, i ràpidament van caure al mig i van encertar les 4 preguntes necessàries per guanyar. Tampoc ens vam trobar cap pregunta tipus tricólogo, així que aquesta vegada no m’he endut cap targeta de Trivial a casa.

Després vam estar veient la pròrroga del partit del Mundial, que el tenien posat a la tele del bar (bé, jo estava d’esquenes així que no ho veia, però no m’importava gaire), em va semblar increïble que en els últims 2 minuts de la pròrroga els italians fessin dos gols. Però m’han dit que és així com juga Itàlia :S

Remember the roller coaster? It’s back! But let’s talk about nice things.

El viernes no pensaba salir (lo de siempre: no me gustan las grandes fiestas en discotecas, Sant Joan en particular no me fascina y los petardos me dan miedo, y es un rollo ir a cenar con Salva y sus amigos y que luego me tenga que traer a casa), pero al final Salva me convenció (la idea era cenar en su casa y luego ir a algún chiringuito de la playa) y fui.

La cena estuvo muy bien, hacía mucho calor pero bueno. Vinieron Dani, Christian, Xevi y Koko y su novia (Anna). Esta vez sí hubo coca (el encargado era Salva, jeje). Después fuimos a la playa, y nos sentamos en el primer bar que vimos. Nos tocó un camarero un poco estúpido, que nos dijo el precio total, le pedimos que lo desglosara, le fuimos pagando y el hombre se hacía un lío.

Lo malo es que había mucho ruido de petardos, a Koko le cayó una chispa muy cerca y yo me asusté, luego empezaron a tirar los petardos cada vez más cerca del bar… Pero hubo un episodio divertido. Había unos niños tirando petardos cerca de un banco. Una vez, encendieron la mecha de una fuente de colores y la dejaron en la punta del banco. En esto que un par de borrachos salen del chiringuito donde estábamos nosotros, y se dirigen hacia el banco. Se sientan, el petardo empieza a iluminarse y salen chispas, uno de los borrachos (el que menos) se levanta de un salto… pero el otro sigue sentado! No le pasó nada, y una vez se apagó el petardo, el otro se volvió a sentar y empezaron a reírse… Y qué hicieron los niños? Tirarles petardos (de los que sólo suenan). Estuvieron un rato atacándoles, y los borrachos riendo, hasta que al final alguien les dijo a los niños que pararan, y los borrachos se fueron. Lo bueno es que los padres de los niños estaban a apenas unos metros del banco en cuestión, y se reían con las travesuras de sus hijos!

Las fotos, en Flickr (cuando vuelva en sí, que parece que ha muerto ya están puestas, parece que Flickr no había muerto sino que mi Firefox se había enfadado con él).

Otra de mis paranoias es que no me gusta hablar en público. Mantener una conversación con otra persona es fácil, pero cuando ya son más, me cuesta más intervenir. Bueno, no es sólo hablar, es hacer cualquier cosa en público. Estudié piano hasta los 18 años, y lo que peor llevaba eran las audiciones, y eso que la mayoría eran las típicas de Navidad y fin de curso para los padres, que apenas se enteraban si te equivocabas!

Por eso ayer me sentó fatal una cosa que pasó en la cena. Fui a cenar con mis amigas (las fotos, en Flickr), en otra edición de nuestras cenas revival. Esta vez nos fallaron dos (Elena y Vanessa), pero se incorporó Begoña (la novia de uno de los amigos de los novios de mis amigas). Fuimos a L’Hostalet y nos pusieron en una mesa redonda, lo que estuvo muy bien para poder vernos todas las caras y conversar mejor.

Yo me senté al lado de Laura, mi vecina, y en un momento de la cena me preguntó si ya veíamos la nueva cadena o no. Yo le expliqué un poco por encima toda la historia, incluido el hecho de que no podremos ver laSexta en analógico porque emite en la misma frecuencia que Localia (esto me llevó un buen rato y alguna metáfora para explicarlo :S). Entonces Laura Judith y Silvia también me empezaron a hacer preguntas sobre la TDT y laSexta y cosas de estas, preguntas que respondí como pude, teniendo en cuenta que no estoy muy puesta en el tema y que no podía explicarlo muy técnicamente porque no me iban a entender…

Imaginad cómo me sentía, siendo el centro de atención e intentando explicar mediante metáforas y ejemplos sencillos algo tan complicado como la diferencia entre tele analógica y digital, el apagón analógico, receptores digitales y sus características, etc. Pues bien, parecía que ya había acabado con todas las cuestiones cuando Laura me recordó algo a lo que no había respondido, así que tomé aire y empecé. Fue entonces cuando oí a otra chica (la que creía que la renovación del antivirus se la cobrarían en la factura del ADSL, para más inri) diciendo: oootra vez! [suspiro] O sea, me acribillan a preguntas de cosas que no entienden ni entenderán nunca, yo respondo como puedo, poniéndome nerviosa, y encima, parece que soy una pesada? Y no es que no le interesara el tema en absoluto, porque también me había hecho alguna pregunta… la más absurda: en mi casa puedo ver la TDT o laSexta? Y yo qué sé!!!

El caso es que yo no busqué el tema, el tema vino a mí. Además, también nos pasamos buena parte de la cena hablando de pisos, muebles, pinturas (tres de las chicas, entre ellas la del antivirus y el ADSL, ya se están hipotecando) y yo no sólo no me quejé, sino que me interesé por ello.

El sábado estaba con mis amigas en la cafetería cuando una de ellas, que se había comprado un portátil, me expuso una serie de dudas sobre la instalación de los programas: según ella, con el portátil le venían dos CDs, en uno Windows XP y en el otro los programas. Después de varias preguntas sobre qué había hecho con los programas, acabé deduciendo qué eran exactamente esos programas: los drivers. Lo peor es que aunque los portátiles de marca suelen venir preconfigurados de fábrica y únicamente incluyen los CDs por si en alguna ocasión tienes que formatear, ella había instalado el XP de cero! No sólo eso, sino que varias veces, y en un momento del proceso lo tenía instalado en dos particiones!

Pero tener dos Windows no es malo, no?

Mujer, malo, malo, no… Pero un poco ineficiente…

Esta pregunta inocente abrió la veda para el consultorio informático, y otra amiga me preguntó por su antivirus. La conversación fue tal que así:

[Ella] Es que me compré el Norton y ahora me dice que ha caducado la licencia, y para seguir usándolo me dice que tengo que volver a pagar… la mitad de lo que pagué entonces! Es normal?
[Yo] mmm… Pozí. Es lo que tienen las licencias, que caducan y tienes que pagar.
– Pero es que es mucho dinero!
– Ya, pero es lo que hay. También puedes hacer como la mayoría de la gente [yo no, eh? :P] y tenerlo pirata…
– Sí, pero es que no sé hacerlo. Entonces, si al final lo renuevo, cómo me lo cobran, por el cable… me vendrá en la factura del ADSL?
[Cris con cara de poker] Nop. A ver, lo compraste por Internet?
– No, en una tienda. Pero ahora me sale una pantallita para que lo renueve.
– Bueno, pues en esa pantallita si le dices que sí, te pedirá los datos de tu tarjeta y te lo cobrarán ahí, pero no tiene nada que ver con la factura del ADSL…

Me acabo de acordar de otra, de la misma chica del Norton. Hablábamos de las redes WiFi, y una tercera chica decía que ella en su casa pillaba 3 pero que no podía conectarse. Yo dije que estarían encriptadas, y lo típico, preguntó si se podía saltar esa protección. Yo dije que poder, se puede, pero según cómo estuviera protegido podría ser más o menos difícil… Y entonces la del Norton pregunta:

Entonces cualquiera se puede conectar a mi Internet? Porque yo no he hecho nada…

Bueno la frase por sí misma no mata, pero si añadimos el contexto, en el que ella tiene Internet hace años, cuando no regalaban los routers WiFi como ahora, o sea que tiene un router normalito… Es poco probable que se conecten a su red wireless invisible 😛