Tenía pendiente The Lost Room desde que MacGuffin habló de ella, allá por noviembre del año pasado, pero en ese momento no tenía tiempo para más series y me olvidé de ella. Volví a acordarme cuando la estrenaron en Cuatro, y en cuanto le conté el argumento a Salva se apuntó, aunque tampoco nos pusimos de inmediato con ella. En la CampusMac vimos que Pedro la tenía en su disco duro externo, y esta vez no dudamos en copiárnosla.
El último día de la Campus, después de comer partimos hacia Cunit, a ver a mis padres. Esa noche (estaba yo emocionadilla porque me había conectado a Gmail.app desde el móvil y había visto que mi pedido estaba shipped) vimos el primer capítulo, que nos gustó bastante, la serie prometía. El lunes vimos algunos capítulos más en Cunit, y al volver a Barcelona quisimos acabar de verla, pero… nos quedamos con las ganas, pues el último capítulo estaba incompleto. Lo peor es que nos quedamos en el minuto 15, y estaba la cosa bastante interesante. Por suerte el P2P acudió al rescate, y un par de días más tarde podíamos acabar de verla. Pero empecemos por el principio.
Es una miniserie de sólo 6 capítulos, en la que un policía, Joe Miller, encuentra una llave de una habitación de motel que tiene ciertos poderes. Al abrir cualquier puerta con esta llave, accede a la habitación del motel, y al salir de la habitación puede ir donde él quiera. Como podréis imaginar, no son pocos los que van detrás de esa llave, así que empiezan los problemas para Joe. Además, existen más objetos prodigiosos asociados a la habitación (un billete de autobús que al tocarlo te envía a la destinación impresa en él, un peine para parar el tiempo, un boli carbonizador, etc.), unos más útiles que otros, que también son buscados por coleccionistas. A partir de aquí, que es un argumento más o menos original, pasa lo típico: protagonista que se apropia de algo codiciado, malos que le arrebatan algo querido, protagonista que intenta recuperar lo perdido.
La serie en sí me ha parecido bastante entretenida, y muy intrigante. Lo que no me gustó nada fue el final, creo que lo bueno se acaba precisamente en el minuto 15 del último capítulo (que por cierto, es más corto que el resto, sólo 30 minutos… no sabían cómo rellenar los 10 minutos restantes y se quedaron tan panchos con 30), pues la resolución (tranquilos, no hay spoilers) me parece demasiado simple e incoherente (dónde queda esa ley de la conservación de los objetos de la que habla el huésped?).
He dicho que la serie es entretenida, lo que no quiere decir que sea buena. Hay bastantes distracciones en el argumento (la chica que al principio parece que le engaña pero luego no se vuelve a tocar el tema, toda la trama de La Orden…), no se llega a explicar el origen de los objetos, y todo el rollo del experimento no me convence en absoluto (todavía me pregunto qué intentaban conseguir). La verdad es que como decía MacGuffin, hay que suspender la incredulidad para disfrutar mínimamente, pero si no fuera por el final, merece la pena verla.
Al que no le importe quedarse sin respuestas, que no dude en verla. A mí me ha decepcionado, igual que me ha decepcionado el final de Tru Calling, que he estado viendo estos días (acaba como un capítulo normal, y ni ella se entera de lo de su padre, ni tú te enteras del origen de sus poderes, de por qué su padre se retiró, de qué es lo correcto y si el haber salvado a Jensen sin que él lo pidiera ha creado una fractura en el universo).










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